¿El principio del fin del formato físico? Nuestra opinión sobre la decisión de Sony

¿El principio del fin del formato físico? Nuestra opinión sobre la decisión de Sony

Sony abre un nuevo capítulo... y no ha gustado a todo el mundo

El pasado 1 de julio, Sony anunció una de las noticias más importantes —y polémicas— de los últimos años para la industria del videojuego: a partir de enero de 2028 dejará de fabricar juegos en formato físico para todos los nuevos lanzamientos de PlayStation. Los títulos publicados antes de esa fecha seguirán existiendo en disco, pero todo lo que llegue después solo podrá adquirirse en formato digital, ya sea a través de PlayStation Store o mediante códigos vendidos en tiendas.

Según explica la propia compañía, esta decisión responde a un cambio en los hábitos de consumo. Sony asegura que la mayoría de jugadores ya compra sus videojuegos de forma digital y considera que el futuro pasa por centrar todos sus esfuerzos en ese modelo.

Hasta aquí, la información.

Ahora viene el debate.


Una decisión lógica... para Sony

Desde un punto de vista empresarial es difícil discutir esta decisión.

Fabricar discos, imprimir carátulas, distribuir millones de unidades por todo el mundo y mantener el stock en tiendas supone un coste enorme. El formato digital elimina prácticamente todos esos gastos y, además, permite a la compañía controlar por completo la distribución de sus juegos.

Es una estrategia que aumenta los beneficios y simplifica la logística.

Pero precisamente por eso creemos que esta decisión está pensada para favorecer principalmente a la empresa, no al jugador.


El gran perjudicado vuelve a ser el consumidor

En Vicia2 Gaming no estamos en contra del formato digital.

Nosotros también aprovechamos ofertas, compramos títulos descargables y entendemos perfectamente la comodidad de tener toda la biblioteca en la consola sin cambiar un solo disco.

El problema no es que exista el formato digital.

El problema es que desaparezca el formato físico.

Cuando ambos formatos conviven, cada jugador decide cuál le interesa más. Cuando solo queda uno, la elección desaparece.

Y eso nunca beneficia al consumidor.


Tener un juego no es lo mismo que tener una licencia

Con un videojuego físico puedes prestarlo, venderlo, comprarlo de segunda mano o conservarlo durante décadas en tu colección.

Con uno digital, normalmente adquieres una licencia de uso vinculada a una cuenta y a un ecosistema que no controlas.

Mientras todo funcione, la diferencia puede parecer pequeña.

Pero el día que un juego desaparece de la tienda, se retira por cuestiones de licencias o deja de ser compatible con determinados servicios, el jugador descubre que realmente nunca fue tan suyo como pensaba.


El formato físico era parte de la experiencia

Hay algo que quienes crecimos con una PlayStation, una GameCube, una Nintendo DS o una Xbox clásica difícilmente olvidaremos.

Ir a una tienda a elegir un juego.

Romper el precinto al llegar a casa.

Abrir la caja por primera vez.

Leer el manual mientras la consola cargaba.

Colocar ese nuevo juego en la estantería junto al resto de la colección.

Incluso prestar un juego a un amigo o cambiarlo por otro formaba parte de nuestra afición.

No era simplemente un disco.

Era toda una experiencia.

Quizá sea nostalgia.

O quizá simplemente era otra forma de disfrutar de los videojuegos.


¿Qué perderán las nuevas generaciones?

Puede que dentro de unos años la mayoría de jugadores vea completamente normal no tener un solo videojuego en formato físico.

Probablemente muchos niños nunca entren en una tienda para descubrir un juego simplemente porque su portada les llamó la atención.

Nunca tendrán una colección que crezca con los años.

Nunca heredarán juegos de un hermano mayor o de sus padres.

Y aunque el videojuego seguirá existiendo, una pequeña parte de su cultura habrá desaparecido.


Nuestra opinión

En Vicia2 Gaming creemos que la evolución no debería consistir en eliminar opciones.

El formato digital ha llegado para quedarse y tiene muchísimas ventajas. Nadie lo discute.

Pero también pensamos que el formato físico sigue teniendo sentido para millones de jugadores, ya sea por coleccionismo, conservación, segunda mano o simplemente porque disfrutan teniendo sus juegos en una estantería.

No queremos que desaparezca el formato digital.

Queremos que ambos formatos sigan coexistiendo y que sea el jugador quien decida cómo quiere disfrutar de su afición.

Porque cuando una industria elimina opciones al consumidor, rara vez lo hace pensando en el consumidor.


¿Y vosotros qué opináis?

¿Creéis que el formato físico tiene los días contados o pensáis, como nosotros, que todavía merece seguir formando parte del mundo del videojuego?